El estudio del hogar se refiere al proceso por el que pasan los solicitantes y su trabajador de apoyo a la familia proveedora para ayudarles a decidir si su hogar es apropiado para la adopción y cuál tipo de niño o niña sería más compatible con su familia. Este proceso tiene varias partes:
Capacitación anterior al servicio: Como parte requerida del proceso de estudio del hogar, la División proporciona 27 horas de capacitación a los candidatos a padres adoptivos. Esta capacitación ayuda a los solicitantes y sus familias a determinar si la adopción será una experiencia gratificante y los prepara para sus responsabilidades particulares que tendrán como padres adoptivos. Entre los temas tratados en esta capacitación están las experiencias de los niños que la División coloca para la adopción, los métodos de reaccionar ante las necesidades específicas de niños adoptados y asuntos de abuso sexual y de identidad que enfrentan muchos niños adoptados.
Entrevistas individuales/visita al hogar: La capacitación anterior al servicio proporciona a la agencia la oportunidad de conocer a los solicitantes y de evaluarlos como posibles padres adoptivos. Para suplementar la información obtenida en la capacitación, el trabajador de apoyo a la familia proveedora después entrevista a los solicitantes juntos y por separado. Este proceso permite al trabajador del caso obtener información necesaria para la evaluación de adopción y permite a los solicitantes aclarar cualesquiera asuntos específicos que pudieran tener sobre la adopción. La visita al hogar es una oportunidad para que la agencia vea la casa en que el menor vivirá y evalúe si satisface las normas de seguridad requeridas. Todos los miembros de la familia que no hayan participado en los grupos de capacitación deben entrevistarse en este momento.
Referencias: Las referencias se obtienen como parte del estudio del hogar para que pueda realizarse una evaluación completa a fin de determinar la capacidad del solicitante para cuidar adecuadamente y apropiadamente a un menor. Entre las referencias requeridas están las personales, laborales, escolares, de cuidado infantil, y médicas. Se debe completar una verificación de antecedentes criminales y de la información en registros de abuso de menores de cada persona mayor de 18 años de edad que viva en el hogar.
Proceso de aprobación: El proceso de estudio del hogar es una oportunidad para que la agencia obtenga información de las posibles familias adoptivas y para que las familias se informen sobre el papel de la DCP&P y sobre la adopción. Si la adopción no parece ser un plan apropiado para la familia, la DCP&P y la familia generalmente se dan cuenta de esto durante el proceso del estudio del hogar y éste se da por terminado. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las familias candidatas se aprueban para la adopción después de completar el proceso del estudio del hogar.
Autorización: A partir de julio de 2005, es necesario que todas las familias proveedoras de servicios (incluidas las familias adoptivas) cuenten con la de la Oficina de Autorización (Office of Licensing; OOL). Al completar satisfactoriamente el estudio del hogar, el trabajador de apoyo a la familia proveedora envía el estudio del hogar a la OOL. Un inspector de autorización hará una cita para inspeccionar el hogar a fin de asegurarse de que se hayan cumplido todos los requisitos de la autorización. Haga clic AQUÍ para obtener más información sobre el proceso de autorización.
La espera de un niño disponible: Ésta es la parte más emocionante del proceso de adopción, pero también puede ser la más difícil para los candidatos a padres adoptivos. A menos que la familia haya identificado a un “menor en espera”, es difícil predecir cuánto durará la espera. (Haga clic AQUÍ para ver a los niños en espera – esta lista fotográfica no incluye a todos los niños con que la DCPP cuenta para colocarlos en adopción).
El plazo que una familia espera para que se le seleccione y se coloque un menor en su hogar depende principalmente de dos cosas:
El tipo de niños que se envían para colocarlos en adopción.
La flexibilidad de la familia en cuanto a las necesidades especiales y los antecedentes familiares del menor. Entre más aceptación brinde la eventual familia adoptiva, más pronto se le considerará para la colocación de un menor en adopción.